Entrada de material en bruto
Todo empieza con el material adecuado: chapa y tubo en bruto, seleccionados y listos para entrar en el ciclo.
La mayoría de los talleres realiza una sola fase y pasa la pieza al siguiente proveedor. Nosotros seguimos el componente de principio a fin y respondemos de la calidad en toda la cadena.
Cada fase de mecanizado es interna o está coordinada por nosotros. Sin idas y venidas, sin zonas grises de responsabilidad.
Todo empieza con el material adecuado: chapa y tubo en bruto, seleccionados y listos para entrar en el ciclo.
El material en bruto se corta a medida con tolerancias estrechas, en chapa y tubo. Es el primer punto en el que la precisión decide la calidad de toda la pieza.
Roscas de precisión, avellanados y agujeros calibrados en las piezas, allí donde las tolerancias son críticas.
El granallado prepara la superficie para la pintura: elimina óxidos y residuos de mecanizado y proporciona al recubrimiento la adherencia adecuada.
La pieza plana toma forma: pliegues y curvas precisas en la calandra. Aquí nace la geometría del componente, lista para el montaje.
Las piezas se convierten en un único componente: soldaduras limpias y controladas en acero, acero inoxidable y aluminio, hasta el montaje íntegro, incluida la tornillería.
Controles, desbarbado y acabado: la pieza se prepara e inspecciona antes de la pintura.
El componente pasa a nuestro departamento de pintura interno: protección y acabado controlados internamente. Es el paso que cierra la promesa de la «pieza acabada».
Recogida y entrega con 4 camiones propios de la empresa.
El modelo de arriba está construido sobre este componente, fotografiado y filmado en nuestra planta de Giussano mientras recorre el ciclo.







La diferencia no es solo la comodidad: es quién responde de la calidad cuando el producto llega defectuoso.
Departamentos dedicados que trabajan en paralelo: toda la producción bajo un mismo techo y una planta de pintura interna. Más capacidad, un único hilo conductor del material en bruto a la pintura.
Toda la producción consolidada: corte, plegado, calandrado, soldadura, mecanizado y acabado, en un flujo en un solo sentido.
Una planta de pintura interna y dedicada: una actividad central, no algo accesorio. Cierra el ciclo y garantiza el acabado del producto.
Un único interlocutor para todo el ciclo. Sin pasarse la pelota entre taller, soldador y pintor: la responsabilidad sigue siendo nuestra.
Los traspasos entre fases no dependen de la disponibilidad de tres empresas distintas: la pieza sigue avanzando.
Gestión simplificada para su departamento de compras: un único presupuesto del componente acabado, no una suma de operaciones.
Quien corta sabe cómo se va a pintar el producto: las decisiones de cada fase tienen en cuenta la siguiente.
Envíenos el plano técnico: le presupuestamos la pieza acabada, del corte a la pintura.